Esta casa que siempre sentí que era chica hace algunas semanas se volvió inmensa y fría. Es como si el invierno la atacara sin piedad con todas sus fuerzas. No tiene colores ni aromas, ahora puedo darme cuenta que todo eso que la hacia tan linda eran ustedes, mis enanos gigantes, sus voces, sus pasos, eso que me devolvía la vida al final de los dìas cuando necesitaba la tibieza de sus abrazos, cuando me hablaban los dos juntos y no entendía nada, pero me reía tanto. Las tardes jugando a la batalla naval, dejando que me hicieran trampa, yo disfrutaba dejarme ganar, mirarlos de reojo y observar sus miradas picaras. Es imposible llenar los vacíos de recuerdos porque no me alcanzan. Aunque sean millones, desde el dia que nacieron hasta hace unas semanas atrás. Se me dibuja una mueca tibia en la cara cuando pienso que eligieron ambos llegar al mundo de mañana temprano. La primera vez que los vi, inútil seria querer encontrar las palabras que pudieran describir tanta felicidad. Como pretender no sentirme así de triste, no? esa es una pregunta que me hago a diario cuando se me caen las horas sobre la espalda y ustedes no están. Yo se que todo pasa, hasta lo peor que uno puede imaginar, pero eso tampoco me consuela. De a poco las fichas van cayendo y voy sintiendo que todo eso que creía que era mio, en realidad no lo es, y cuando digo mio, no hablo de posesión sino de ser parte, de compartir, de ir juntos a la par, de ir de la mano. Hoy se que me tengo a mi y aunque no me lleve del todo bien conmigo, bien vale el esfuerzo de intentar estar un poco mejor cada día. A veces las teorías ruedan hasta que caen y se desarman, pero tantas veces nade entre la nada, que puede que esta vez también pueda volver a asomar la nariz afuera del agua. Arme mi equipaje porque este ya no es mi lugar, siendo sincera no se, si en realidad hay un lugar, pero voy a tratar de encontrarlo. Es que Lo necesito. Como también necesito alguien que me abrace y me diga en voz baja "todo va a estar bien" pero que sea con sinceridad, que sea por mi, solo porque me quiere a mi. Tengo el corazón vendado de manera tal para que los pedazos no se pierdan, algunas noches logro dormir sin antes llorar, pero solo algunas. Es hora de cargar mis bolsos, porque acá ya no quiero volver al menos que ustedes regresen, para que podamos seguir siendo.


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