Mi sangre has visto correr como el fuego tantas veces. Aún siento tu caminar, veo tu sombra en las paredes. Siento tu voz tan lejana, siento tu amor ausente. Los caminos de este adiós, nos enseñan laberintos, imposibles de borrar. Un sentimiento escondido. Siempre vivirás en mi, siempre serás mi pasión. Mis noches no tendrán fin, culpable es mi corazón.


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