Tengo los ojos vencidos de andar tanta noche, tanta soledad y si imagino tu cuerpo mis cinco sentidos se despertarán. Como paso tanto tiempo, tanta primavera sin ninguna flor. Y si mañana te encuentro, te abrazo y te cuento mi historia mejor. Te necesito como el juez a la verdad, te necesito sin perdón ni vanidad. Te necesito sin temor, sin vacilar, te necesito singular. Vengo con tanta nostalgia de un país lejano que ya quedo atrás: traigo tan pocas palabras que apenas me sirven para recordar. Tengo una aguja y un hilo cosiendo caminos que vienen, van, pero la vida me dice que cierre las puertas... este es mi lugar.
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