viernes, 26 de abril de 2013
Pocas luces y algunos colores. Foquitos como luciérnagas, el brillo penetrante, ese calor electrizante. Yo que te bautizaba de iluminado y vos que te colgabas de los cables de alta tensión del vecino. Yo que creía que un poco me querías y vos que me usabas para tus funciones teatrales de poco vuelo y talento. Malas noticias dijo el terapeuta: Abrir los ojos a la realidad te va a golpear. Un suspiro, una pitada. El diván es cómodo cuando llevas tanto y sentís que estas a punto de volcar. Queres empezar? Dijo el con voz fuerte. Le regale una mueca y asentí. Me cuestan siempre las primeras oraciones, lo se. Y el también. Abrió la ventana del consultorio, yo llevaba el cigarrillo por la mitad, este q numero es? pregunto. El segundo dije con la voz cargada, con una mezcla de cansancio y pesar. Sabia que ese era el pie para comenzar. entonces dije: Entiendo muchas cosas a medida que se arrastran los días. Todavía no consigo dormir la madrugada entera, Me gana el llanto en medio de la oscuridad con los ojos cerrados aparecen frases que ojala nunca me hubiesen regalado. Creo que no había necesidad, pero también en algún punto las agradezco. No se si me convenció totalmente de que no valgo ni diez centavos. Lejos estuve siempre de creerme cerca de la perfección, entre nosotros me considero un desastre parlanchín. Pero valgo unos cuantos centavos. Me duele eso. Me punza. Me cuestan los días. Es como si tuviese las alas rotas. Las risas me salen caras, todo se tiñe de gris. Porque siento amor, es mucho amor. Pero amo sola. Quizás lo peor de el hoy, es lo que me llevo a enamorarme. Es ambiguo, creeme que lo se. Pensé muchos finales posibles. Pero todos eran injustos, lo eran para mi. Creo que algo creci. Sabes? No hay odio por ningun lado. Hay pena eso si. No se cuanto tiempo me puede llevar lavarme de tanta mierda. Yo necesito volver a ser yo, Porque ya no quiero sacrificar nada de mi. Ni para ayudarlo ni para nada. Porque mira que gaste horas ayudandolo, escuchando sus problemas. Intentado hacer q se riera algunas veces por dia. Hasta fui capaz de soportar "sus historias" eso hoy me da tanta lastima por mi. Porque nunca penso: Uh la estoy haciendo mierda. No eso no se le ocurrio. Mas culpable soy yo. Pero yo creia que lo ayudaba y si a el le hacia bien, de algún modo para mi era correcto, no se como explicarlo. Pero yo necesito despegar. Porque no puedo màs con todo eso. Y lo màs dificil es seguir sintiendo. Porque no es algo que se contagie, es algo que nace. Cuando mis amigos y mi familia me demuestran que estan preocupados, me siento peor. Tengo ese complejo de ser la que levanta a todos de cualquier caida. Y esta vez no puedo conmigo. Quiero respirar sin pensar en el. Asi como el. Todo rapido como nada. Me tengo que curar. El se paro y me dio unos pañuelos de papel. Hasta ese momento no habia prestado atenciòn a mi llanto. Me dijo: Sol ese amor que vos sentis, Y yo puedo descubrir en los hilos de voz que te quedan es el que tiene que transformarse para ayudarte a sanar. Es simple y complejo como todo. Quiero que pienses en vos y te espero la semana que viene, con los ojos menos tristes. Y llevate estas palabras: Nunca nadie puede decirte cuanto es lo que vales y mucho menos aun alguien que se marco en la frente un valor que nunca jamas va a poder saber lo que significa. Me fui. Desparrame algunas lagrimas màs mientras baje las escaleras. Respire hondo y segui. Porque de eso se trata vivir. No?
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